
Elegir estudio es la primera decisión de diseño de un proyecto contract, aunque todavía no se haya dibujado nada. Con quién trabajes decide cómo se toman las demás decisiones durante meses. Esta guía no explica qué es el contract ni cómo se desarrolla un proyecto. Explica cómo comparar estudios y llegar a la firma con pocas sorpresas. Si antes necesitas situarte, empieza por qué es el contract en interiorismo.
1. Haz una lista corta, no una subasta
Pedir propuesta a muchos estudios a la vez parece prudente, pero complica la comparación y suele dar respuestas superficiales. Funciona mejor una lista corta de dos o tres candidatos elegidos por un motivo concreto: han resuelto espacios parecidos al tuyo, te los ha recomendado alguien que ha trabajado con ellos o has visto su trabajo terminado en persona.
Antes de llamar, apunta en una línea por qué está cada estudio en la lista. Si no sabes explicarlo, probablemente no debería estar.
2. Cómo leer un portfolio sin dejarte llevar por la foto

Un portfolio enseña lo mejor de cada proyecto, no todo el proyecto. Para leerlo bien:
- Distingue foto de render. Una imagen generada muestra una intención. Una foto de un espacio abierto demuestra que se llegó a construir.
- Pregunta qué hizo el estudio. Concepto, desarrollo, dirección en obra o todo a la vez. Dos estudios pueden enseñar el mismo tipo de espacio con papeles muy distintos.
- Busca problemas, no estilos. Más que un estilo parecido al que te gusta, busca un problema parecido al tuyo: un local estrecho, una marca que se replica en varios sitios, un espacio que no podía cerrar.
- Pide ver algo en uso. Si puedes visitar un espacio terminado o hablar con quien lo encargó, sabrás cómo ha envejecido.
3. Las preguntas de la primera llamada
La primera conversación sirve para ver cómo piensa el estudio. Algunas preguntas útiles:
- ¿Quién llevará mi proyecto día a día y con quién hablaré si hay un problema?
- ¿Qué parte del trabajo hacéis vosotros y qué parte encargáis fuera?
- ¿Cómo y cada cuánto me enseñaréis los avances?
- ¿Cómo gestionáis un cambio de opinión mío a mitad de proyecto?
- ¿Trabajáis con fabricantes fijos o elegís según el proyecto?
- ¿Qué proyecto vuestro se parece más al mío y qué aprendisteis de él?
- ¿Qué me pediríais a mí para que el proyecto vaya bien?
Fíjate también en lo que preguntan ellos. Un estudio que solo habla de estética y no pregunta por el uso, el público o el negocio te está dando una pista.
4. Una tabla para comparar propuestas
Cuando tengas las propuestas, ponlas en la misma tabla. Puntúa cada criterio del 1 al 5 y multiplica por el peso que tenga para ti. Los pesos de este ejemplo son orientativos: ajústalos a tu proyecto.
| Criterio | Qué miras | Peso de ejemplo |
|---|---|---|
| Encaje | Experiencia en un problema parecido al tuyo | 3 |
| Equipo | Quién trabaja de verdad en tu proyecto | 2 |
| Alcance | Qué incluye y qué no, por escrito | 3 |
| Claridad económica | Honorarios y costes separados, sin partidas abiertas | 2 |
| Comunicación | Cómo te han tratado hasta ahora | 1 |
La suma no decide por ti, pero te obliga a explicar por qué prefieres a uno. Si el más barato gana solo porque nadie ha mirado el alcance, la tabla lo deja a la vista.
5. ¿Propuesta gratis o primera fase pagada?
Algunos clientes piden a varios estudios un diseño gratis para elegir. Tiene un coste oculto: un estudio que trabaja sin cobrar dedica poco tiempo a entender tu caso, y lo que ves es una apuesta, no un trabajo. La alternativa es encargar y pagar solo una primera fase al estudio que más te convence. Así compruebas cómo trabajáis juntos antes de comprometer el proyecto entero.
6. Qué dejar escrito antes de firmar
Un buen encargo evita discusiones después. Revisa que el contrato o la hoja de encargo diga:
- Entregables de cada etapa y en qué formato.
- Revisiones incluidas y cómo se cobra una revisión extra.
- Uso de los diseños. Los proyectos, planos y diseños de obras arquitectónicas están protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual (artículo 10). Si piensas replicar el espacio en otros locales, acuerda por escrito si puedes hacerlo y en qué condiciones.
- Forma de pago ligada a hitos, no a fechas fijas.
- Salida. Qué pasa si una de las partes decide no seguir tras una fase.
7. Señales de alerta en el proceso de selección
- No te dicen quién llevará el proyecto.
- El portfolio solo tiene renders o no pueden explicar su papel en cada imagen.
- La propuesta llega sin una sola pregunta sobre tu negocio.
- Los honorarios se presentan como una cifra cerrada sin decir qué cubre.
- Prometen resultados comerciales del espacio que nadie puede garantizar.
Una señal sola no descarta a un estudio. Dos o tres juntas, sí merecen una conversación seria.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos estudios conviene comparar? Dos o tres elegidos por un motivo concreto suelen ser suficientes para comparar con criterio sin convertirlo en un concurso.
¿Diseñador de ambientes y diseñador de espacios contract es lo mismo? Se usan casi como sinónimos para el estudio que diseña espacios de uso profesional o público. Lo que importa es qué parte del proyecto asume cada uno.
¿Quién es el dueño del diseño de mi local? Los derechos de autor sobre el proyecto los regula la Ley de Propiedad Intelectual. Si vas a reutilizar el diseño en otros locales, déjalo pactado en el encargo.
¿Es mala señal que un estudio no haga diseños gratis? No. Muchos prefieren cobrar una primera fase para poder estudiar el caso. Lo que sí debe estar claro es qué incluye esa fase.
Si estás haciendo tu lista corta
Puedes conocer al estudio, ver qué se ha publicado sobre nosotros en prensa y cómo planteamos el diseño de espacios contract. Si quieres que estemos entre tus candidatos, cuéntanos en dos líneas qué espacio tienes y qué necesita resolver. Te responderemos con las preguntas que haríamos nosotros.
Hablemos de tu proyecto · hola@cdayco.com
